Presentación
En los primeros años ’50 del pasado siglo todavía estaba presente en el ánimo de todos la crueldad de una guerra que había devastado el orbe, pero con especial saña al viejo continente europeo. Europa estaba arruinada, cansada y derruida. Su hegemonía mundial se había derrumbado. A la vez, parecía estar levantándose un muro infranqueable que distanciaba a oriente y occidente y amenazaba un conflicto de magnitudes apocalípticas.
Fue entonces cuando cuatro visionarios (Schuman, Adenauer, Monnet y De Gasperi) decidieron unir fuerzas para construir – o reconstruir- una nueva Europa sobre los cimientos de la unidad y la convivencia, a fin de preservar la paz de los pueblos. Ese sueño de concordia que albergaron es lo que conocemos hoy como la Unión Europea. Una nueva forma de organización que devolvería al continente la dignidad perdida y reforzaría su identidad, a la par que frenaría un nuevo conflicto, gracias a pactos como el de la CECA.
Lo que pretendo con este espacio no es otra cosa que recordar a los ciudadanos europeos cuál fue el espíritu que impregnó en sus orígenes a la Europa común, lejano de la visión exclusivamente mercantilista y burocrática que hoy impera. Pretendo recuperar el espíritu del sueño europeo.
¡Nada más y nada menos!